LOS BENEFICIOS DEL ARTE EN LA INFANCIA

El curso ya ha empezado para los peques de la casa y por eso hoy queremos hablaros de un tema muy importante para ellos y con el que en Parte del Arte estamos profundamente comprometidos: la enseñanza del arte durante la infancia.

Desde que en los años cuarenta del siglo pasado el crítico de arte inglés Herbert Read acuñó el término “educación por el arte” han sido muchos los expertos de campos diferentes como la investigación neurocientífica, evolutiva y la pedagogía los que han confirmado, cada uno dese su ámbito de estudio, la gran importancia de las enseñanzas artísticas en los niños de todas las edades.

Os ofrecemos un recorrido en el que descubriremos cómo las artes ayudan a potenciar competencias y habilidades básicas de nuestra vida que se desarrollan durante la infancia.

UN CUERPO PREPARADO PARA EL ARTE

Nuestro propio cerebro está “programado” para la comprensión artística. Aunque los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro trabajan de forma conjunta tienen maneras diferentes de procesar la información. El hemisferio izquierdo es el responsable de nuestro razonamiento lógico, de nuestra capacidad de hablar y entender el lenguaje. Podríamos decir que se trata de parte del cerebro que desarrolla un pensamiento más lineal. Por el contrario, el hemisferio derecho del cerebro es el que alberga la intuición, la creatividad y el pensamiento no lineal. Aunque ambas partes están conectadas hay personas que se sienten más cómodas con un tipo de razonamiento más lógico y otras con uno más intuitivo. Por ello, podemos afirmar que nuestra parte creativa del cerebro necesita el arte para desarrollarse. En el caso de los niños es muy beneficioso trabajar esta parte de su mente, ya que la parte izquierda la trabajan ampliamente en algunas de las materias obligatorias del colegio, como la lengua o las matemáticas. Trabajar sobre las funciones del hemisferio derecho del cerebro le permite al niño desarrollar capacidades muy significativas como la interpretación de contenidos emocionales o percibir las figuras que le rodean y así conocer el medio y poder interpretarlo. Además, hay niños que por naturaleza utilizan un razonamiento múltiple (no lineal) y más intuitivo, por lo que en el mundo escolar y académico el arte es un elemento valiosísimo para atender la diversidad en aula.

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Despliegue creativo en el hemisferio derecho del cerebro ( Imagen: http://www.leocadiomartin.com)

LAS CUALIDADES DEL ARTE Y SUS BENEFICIOS

Teniendo en cuenta el funcionamiento de nuestra mente el arte se despliega como una potente herramienta para el desarrollo de los más pequeños, ayudándoles a adquirir una serie de aprendizajes significativos y valiosos que le acompañaran el resto de su vida.

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Noche estrellada, Vincent Van Gogh

  • DESAROLLO DE LA CREATIVIDAD.

El arte es uno de los lenguajes universales del hombre, una expresión de cómo vemos y sentimos el mundo. La imagen artística es el producto de una representación, no se trata sólo de lo que percibimos a través de los sentidos. La comprensión del lenguaje de las diferentes representaciones y manifestaciones artísticas despierta en los niños las ganas de iniciar un proceso creativo propio, con todo lo que ello puede aportarles. El desarrollo de actividades artísticas por parte de los niños ha sido un elemento ampliamente estudiado y se ha demostrado que aquellos sistemas educativos que potencian el conocimiento del arte y lo aplican en otras materias tienen excelentes repercusiones en las capacidades de los alumnos, como el aumento del compromiso emocional en el aula o incluso la mejora de la memoria a largo plazo, especialmente en los alumnos que tienen dificultades lectoras.

painting-85781_1280El inicio de un proceso creativo propio enriquece enormemente a los niños ya que implica la creación de algo nuevo y original , les plantea la solución de problemas, les ayuda a superar la rutina de las actividades diarias en el colegio y les enseña los significados e implicaciones sociales del lenguaje visual. La creación plástica o la práctica de artes escénicas como el teatro, la música o la danza les aporta un mayor conocimientos sobre su propio cuerpo, ayuda a su desarrollo motriz y les facilita la expresión de sus emociones y las relaciones con los demás.

Según el importante psicólogo de la educación Howard Gardner en su libro Arte, mente y cerebro. Una aproximación cognitiva a la realidad: las artes en general ayudan a los niños a organizar su experiencia de vida, a conocerse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Al estar los sistemas simbólicos integrados en las artes, los niños experimentan con la manipulación y comprensión de los objetos , sonidos, moldes, formas, sombras, movimientos, estructuras, que tienen la cualidad de referirse a algo, ejemplificar o expresar algunos aspectos del mundo”.

  • DESARROLLO DE COMPETENCIAS PSICOLÓGICAS IMPORTANTES.

El arte es un medio y una forma de comunicación entre todos los seres humanos sin excepción de edad, sexo o posición social. Las implicaciones que esto tiene a nivel psicológico son verdaderamente enriquecedoras.

Los niños se sienten libres frente a la obra de arte. El poder reinterpretar una pieza mediante una creación propia, o simplemente el poder comprenderla y extraer una lectura que le aporte cualquier tipo de emoción, sensación o conocimiento contribuye poderosamente a reforzar su autoestima. En este sentido, ejercicios como visitas a museos con niños en los colegios o en familia pueden resultar muy beneficiosas para la propia salud mental de los más pequeños, ya que los museos son centros de conocimiento y excelentes aulas alternativas para el aprendizaje. Si a estas visitas les añadimos la utilización de herramientas de reflexión e información adaptadas a su edad y que les lleven más allá de lo que perciben a través de los sentidos estaremos potenciando otras cualidades que lo harán una mejor persona en el futuro. Si conseguimos hacer que un niño comprenda las circunstancias históricas o sociales en las que fue creada una determinada obra o los pensamientos y el entorno en el que se gestó un movimiento artístico, no solo le estaremos enseñando datos históricos de una forma amena y diferente, sino que le embarcaremos en un viaje de emociones y autodescubrimiento en el que podrá desarrollar su empatía, una cualidad esencial para su vida.

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Alumnos de 4º de primaria del colegio José María de Pereda (Leganés) durante una visita al Museo del Prado con Parte del Arte

  • COMPRENSIÓN DE LA SOCIEDAD Y SUS VALORES

El arte entendido como objeto cultural es un elemento profundamente valorado en nuestra sociedad y en este sentido su presencia es mucho más grande de lo que nos puede parecer a priori. Solo tenemos que salir a dar una vuelta por el centro de nuestra ciudad y mirar carteles y anuncios publicitarios, pararnos en un quiosco a echar un vistazo a los suplementos culturales de los periódicos, ver las colas de los museos en las grandes exposiciones o prestar atención a las noticias de las millonarias inversiones en arte por parte de bancos y grandes empresas. Todas estas “señales” son indicadores de que el arte es importante para nuestra sociedad y es razón suficiente para contribuir a que los más pequeños formen parte de ese aspecto de su entorno. Cuando un niño entra en un museo por primera vez y alguien frente a un cuadro le hace comprender que está ante una pieza que tiene más de cien o doscientos años la fascinación es absoluta y de forma natural el niño siente el deseo de protegerlo. Así pues resulta muy sencillo aprovechar esta inclinación espontánea para mostrarle la relevancia del patrimonio que le rodea y la importancia de cuidarlo y conservarlo.
De este modo, l
as actividades artísticas no deben ser entendidas como algo alejado o separado del entorno familiar y académico del niño, y como en cualquier otro ámbito de su vida debe conocer los códigos sociales vinculados a ellas. Nada mejor que “quitar el miedo” y acudir con los niños no sólo a los museos, sino también a teatros y salas de conciertos para que observen y aprendan los protocolos de actuación en cada uno de esos lugares y sobre todo el por qué las personas han de actuar de ese modo. El conocimiento de estos patrones de comportamiento junto con la familiaridad que llegan a sentir los niños que acuden a estos lugares con asiduidad les proporciona la adquisición de un compromiso de respeto no solamente hacia su propia cultura sino hacia todas las demás, una cualidad más que valorable en un mundo cada vez más globalizado. Por otro lado, un niño que consume cultura de forma regular tiene mucha más facilidad para desarrollar el pensamiento crítico cuando llegan a edades más avanzadas de su infancia, ya que con el tiempo ha ido adquiriendo diferentes herramientas de enjuiciamiento basadas en su propia observación y experiencia.

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Reinterpretaciones infantiles de cuadros famosos (Frida Khalo, Miró, Sorolla…) realizados por los alumnos de PintaValencia (Imagen: http://www.makma.net)

En definitiva, el compromiso de enseñanza del arte es una necesidad para nuestra sociedad, no porque las manifestaciones artísticas nos hagan más inteligentes, sino porque nos ayudan a desarrollarnos como personas a todos los niveles y nos garantizan la adquisición de competencias y capacidades imprescindibles para sobrevivir en nuestra sociedad.

En Parte del Arte tenemos una amplia trayectoria en el desarrollo de actividades culturales con niños tanto para familias como para centros educativos, como el centro José María de Pereda de Leganés, que nunca se pierde nuestras visitas a los grandes museos de Madrid. Puedes ver toda nuestra oferta de servicios en www.partedelarte.com 

Todos los niños nacen artistas. El problema es cómo seguir siéndolo  al crecer.” Pablo Picasso.

Esther Arce Bayón

 

LA MÚSICA COMO ELEMENTO PARA ENTENDER LA OBRA DEL BOSCO

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En Parte del Arte volvemos a guiar este mes de septiembre la gran exposición que el Museo del Prado ha dedicado al quinto centenario de la muerte del Bosco, una de las citas culturales más importantes de 2016. Por ello hemos decidido estrenar nuestro nuevo blog de arte hablando del gran genio flamenco. Concretamente hoy vamos a  hablar de un elemento omnipresente en su producción: la música, que aparece representada de muy diversas formas y encierra grandes significados. Os proponemos un interesante análisis de las obras de la exposición en las que la música cobra un especial protagonismo, desvelaremos el significado de los instrumentos en la obra del Bosco y le pondremos sonido no solo a sus cuadros sino también a la época que le dio aliento a este gran maestro de la pintura. ¿Nos acompañas?

retatro-boscoRetrato de Jheronimus van Aken, el Bosco, una de las obras que se puede contemplar en la exposición y que forma parte de una serie de efigies de pintores famosos de los Países Bajos realizada por un importante grabador de la época, Cornelis Cort

El caso del Bosco es excepcional en la historia universal del arte. Su gran imaginación junto con un dominio extraordinario de la pintura le convirtieron, ya en su propia época, en un pintor de gran éxito. Precisamente por ello resulta curioso el hecho de que apenas se conserven datos sobre su vida personal o su personalidad. Algunos especialistas, como el gran historiador del arte Juan Antonio Ramírez, apuntan la posibilidad de que el propio artista se preocupase de borrar algunos datos sobre su vida por alguna razón que hoy en día nos resulta desconocida. Sea como fuere, a los estudiosos del Bosco no les ha quedado otro remedio que recurrir al estudio del entorno del pintor y al análisis profundo de sus obras para poder extraer conclusiones sobre la personalidad de un artista que creó un lenguaje pictórico extraordinario.

Su nombre real es Jheronimus van Aken, aunque firmaba sus obras como “Jheronimus Bosch”,  aludiendo a la ciudad en la que nació y vivió –’s-Hertogenbosch–, una próspera localidad al norte del ducado de Brabante, en la actual Holanda. El Bosco vivía en la plaza principal, uno de los puntos neurálgicos de la ciudad. Gracias a un anónimo flamenco que se muestra en la exposición podemos conocer el aspecto de este lugar e incluso identificar la propia casa del Bosco, desde la cual pudo asistir a numerosos acontecimientos tanto cotidianos, como el mercado de paños que se representa en la pintura, como todo tipo de festividades profanas (ferias, representaciones teatrales) y religiosas que se celebraban en la calle, como procesiones. Este ambiente tan animado y de gentes tan diversas fue una de las fuentes de inspiración para sus obras, tan pobladas de personajes de diferente índole. También sin duda debió de proporcionarle un amplio conocimiento de la música profana de su tiempo, especialmente las chansons, además de otros géneros como el denominado lied polifónico, que eran especialmente característicos de esta zona geográfica. Los numerosos instrumentos musicales que aparecen representados en las obras del Bosco demuestran que estos eventos no le resultaban indiferentes, ya que se trata, en general, de instrumentos coetáneos representados de una forma fiel a la realidad, aunque con ciertas licencias organológicas.

mercado-de-la-ciudad-del-boscoAnónimo flamenco. Mercado de telas en ‘s-Hertogenboch. La casa en la que vivió el Bosco es la séptima de la derecha, al lado de la casa azul.

Pero no sólo conoció la música que sonaba en las calles sino que el Bosco también escuchó la música más elevada de su época, tanto religiosa como profana. De entre los pocos datos que tenemos de su vida sabemos que en torno a 1477 contrajo matrimonio con una rica patricia llamada Aleid  de Meervenne, lo que le situó en los círculos sociales más altos y le proporcionó una gran libertad y despreocupación económica. También tuvo contacto directo con la vida religiosa de su ciudad, ya que en 1487-1488 fue nombrado hermano jurado de la cofradía de Nuestra Señora. Por ello, un hombre religioso de su estatus social tuvo que conocer a la perfección la música  relacionada con la liturgia, las musicalizaciones del ordinario de la misa y los motetes, una composición polifónica vocal sacra y con texto latino que se interpretaba únicamente en el marco de la iglesia.

Las circunstancias de la vida del Bosco le permitieron ser un hombre adinerado, culto y conocedor de la sociedad de su tiempo. Esta situación unida a la falta de una tradición local y un gremio de pintores en su ciudad le  permitieron pintar con una libertad e imaginación desbordada y crear un lenguaje pictórico propio, plagado de espíritu crítico, ironía y hermetismo que nos sigue sugiriendo hoy en día la misma curiosidad y fascinación que en su propia época.

LOS INSTRUMENTOS Y SU SIGNIFICADO

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Seguidor del Bosco. El concierto en el huevo

Es difícil encontrar una sola obra del Bosco, sobre todo en el caso de los trípticos, que no tenga ninguna referencia musical, aunque también encontramos alguna composición que se centra exclusivamente en esta temática. Es el caso del magnífico cuadro El concierto en el huevo. Se trata de una obra de un seguidor del Bosco que probablemente derive de un original del maestro. En esta pieza se nos representa un grupo de cantantes y músicos dirigidos por un fraile que interpretan un concierto dentro de la cáscara de un huevo rodeado de otra serie de elementos extraños como el banquete en el zapato y los animales que tocan instrumentos. Como es habitual en la producción del Bosco aparecen representadas todas las clases sociales de su tiempo, en este caso desde un punto de vista crítico y casi caricaturesco. Además del fraile dirigiendo encontramos una representación de la nobleza en el personaje vestido de rojo que toca la flauta y el pueblo llano queda representado por el personaje que toca el arpa junto al libro.  Este cuadro se ha interpretado como la representación de un coro herético porque muchas de las figuras y los atributos están relacionados con lo demoníaco, así como una visión crítica de los postulados alquímicos, que en el huevo encuentran uno de sus elementos más emblemáticos. El autor pretende señalar la ignorancia de estos grotescos personajes mediante elementos burlescos y un dominio magistral de la representación de las facciones del rostro, algo que sin duda nos facilita la lectura de la obra. Todos los personajes intentan seguir las notas representadas en el libro pero lo hacen con gran dificultad, como es evidente, por ejemplo, en la cara de confusión del tañedor del arpa. La representación de animales como el mono o el burro tocando  instrumentos redundan en esta idea.

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El mono aparece tocando un instrumento que se ha identificado con el cornetto. Este instrumento de viento fue muy utilizado en las capillas de ministriles durante el Renacimiento y gran parte del Barroco.

En cuanto a los instrumentos, al igual que cada elemento que aparece representado en las obras del Bosco, encierran un potente significado. En el caso de laúd se trata de una alusión a la moral baja de su intérprete, ya que comúnmente estos personajes tenían fama de incitadores a la algarabía, la juerga y el desorden. El arpa, en este caso un modelo de arpa gótica, es un instrumento vinculado al acto sexual. Esta modalidad de arpa es muy poco frecuente en la música del entorno del Bosco, por lo que es probable que la conociese a través de tratados o libros.

Otro elemento musical muy característico de esta obra es la partitura. En ella se representa la chanson Toutes les nuits, de Thomas Crecquillon [c.1505-1557],  un compositor de la tercera generación de la llamada escuela franco-flamenca. El descubrir la pieza musical que se representa en el cuadro ha sido algo muy interesante para poder fecharlo, ya que se tienen datos de cuando fue impresa por primera vez  esta partitura (1549).

LA MÚSICA EN EL JARDÍN DE LAS DELICIAS

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Jheronimus van Aken, el Bosco. Tríptico del Jardín de las delicias

Los instrumentos musicales del Concierto en el huevo se repiten constantemente en otros cuadros del Bosco, casi siempre asociados al mismo significado, llegando el despliegue musical a su culmen en su gran obra maestra, el tríptico del Jardín de las Delicias. En este caso las referencias musicales se encuentran concentradas en la parte derecha, comúnmente conocida como El Infierno y dedicada  a las consecuencias de los pecados capitales. Son tan numerosos los instrumentos musicales que aparecen representados que incluso se le ha llegado a conocer como El Infierno Musical.

Como hombre cultivado que fue El Bosco, y tal y como reflejan todas sus obras, era un gran conocedor de los principios morales de su época y sin duda fueron muchas las fuentes de las que bebió para crear esta gran composición. Dadas las connotaciones moralizantes de esta obra no resulta extraño que las referencias musicales tengan un profundo significado en relación al castigo de los pecadores. Aunque son varias las teorías que se han establecido en torno a su significado todo parece indicar que en este caso el Bosco utiliza los instrumentos y la música que sale de ellos como una forma de tortura para los pecadores, como vemos en la parte central, en la que un hombre toca una trompeta (referencia directa a las trompetas apocalípticas) y otro junto a él se tapa desesperadamente los oídos, no solo por el estruendo, sino por el mensaje musical de claro tinte moralizador. Junto a ellos aparece una extraña imagen de sodomía con una flauta de pico que redunda en esta idea. Este grupo de personajes está acompañado de un instrumento musical de gran tamaño, la zanfoña, instrumento que se acciona mediante una manivela que sostiene un personaje identificado como un mendigo. Se trata pues de un instrumento  relacionado con los estratos más bajos de la sociedad pero también con la atracción sexual, al igual que los otros dos instrumentos de gran tamaño que lo acompañan, el laúd renacentista, que también aparece en otras de sus obras como El carro de heno o la tabla de  Los pecados capitales, y el arpa, nuevamente el modelo de arpa gótica también presente en  Los pecados capitales y en el Tríptico de las Tentaciones de San Antonio.

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En la parte central de la tabla aparece la mayor concentración de elementos musicales, tanto instrumentos como partituras

En ambos instrumentos aparecen hombres literalmente “atrapados” sin poder escapar. Es probable que encadenando estos hombres a sus instrumentos el autor quiera castigar a aquellos que dedican su tiempo a la música profana, ya que según el clérigo y tratadista flamenco Dionisio Cartujano, cuyos escritos es más que probable que conociese el Bosco: …cuando esa música artificiosa sirve para agradar al oído y servir de placer a los presentes, principalmente a las mujeres, entonces debe rechazarse sin duda alguna.

Un poco más arriba, sobre la cabeza de la majestuosa figura del hombre-árbol encontramos otro instrumento de gran tamaño que tiene connotaciones similares y que es muy frecuente en la producción bosquiana: la gaita. Este instrumento es real –aunque está representado de manera muy básica– y coetáneo a la obra, y se utilizaba principalmente en los repertorios profanos. En este caso es entendido como un símbolo maligno, ya que  hace referencia a las relaciones sexuales anti-natura y a la obscenidad. El color rosa simboliza la inversión sexual, relacionado también con la taberna y el burdel.

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La gaita aparece representada en gran tamaño y también en una pequeña bandera. El elemento que aparece a la izquierda formado por dos grandes orejas atravesadas por una flecha y un cuchillo harían alusión, según el experto Jacques Combe, a la sordera ante la palabra evangélica

A estos grandes instrumentos se le añaden infinidad de instrumentos más pequeños que proliferan por toda la superficie de la tabla y subrayan este significado moralizante: triángulos, campanas, cascabeles, un cuerpo humano como badajo de un instrumento, un tambor que encierra un hombre dentro… Pero las referencias musicales no se quedan ahí, sino que también las encontramos en la representación de dos inquietantes partituras.

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La primera de ellas se encuentra en un libro que queda ligeramente aplastado por el gran laúd. La notación no se aprecia con mucha exactitud pero los expertos apuntan a que se trata de música utilizada por los adamitas, una doctrina herética que tuvo un gran auge en Flandes entre los siglos XIII y XV, que defendía la absoluta desnudez y rechazaba el matrimonio porque lo consideraba consecuencia del pecado original. Se cree que los adamitas practicaban el amor libre, lo que ha llevado a muchos estudiosos a considerar todo el tríptico del Jardín de las Delicias como un ejemplo de iconografía adamita. La segunda partitura es todavía más sugestiva y se encuentra sobre las nalgas de un personaje desnudo. En este caso la notación es aún más confusa y ha dado lugar a numerosas interpretaciones y transcripciones por parte de expertos y aficionados, algunos de ellos incluso le han puesto letra a la melodía “en el culo de un pecador”.

El tríptico de El Jardín de las Delicias es una fuente inagotable de música, ya que además de la que contiene de forma explícita ha sido objeto de numerosas interpretaciones contemporáneas. Es el caso de  Jardín Infinito, la magnífica y sugestiva instalación audiovisual realizada especialmente para la exposición del Museo del Prado y este magnífico corto con textos de Rilke, M.J Romero y Baudelaire, donde las figuras del Bosco cobran vida.

Os invitamos a que nos acompañéis en las próximas visitas guiadas a esta gran exposición para descubrir juntos todos estos elementos y muchísimos más de la genial obra del Bosco. ¡Os esperamos!

Articulo escrito por Esther Arce Bayón.